SISTEMA DE SALUD PÚBLICA COOPERATIVISTA (SSPC)

La Salud Pública Cooperativista, surge como un nuevo paradigma como ciencia de la diversidad integrativa y como método de investigación y aprendizaje de la realidad social (Investigación Acción Participativa-IAP). Este nuevo paradigma debe incidir en profundas transformaciones en las políticas de atención médica y de gestión en salud, tanto para la comunidad científica como para la población en general, ya que urge la necesidad de mejorar la calidad de vida del ser humano, más allá de lo puntual de la relación salud- enfermedad y de la prestación del servicio asistencial sanitario. El empoderamiento de lo público por parte de las personas, a través de sus recursos y participación, crea este sistema de autogestión sanitaria, diferente en su concepción científica, filosófica y política del sistema actual.

  • Salud Pública Cooperativista

FOMENTO DE LA AUTOGESTIÓN PRIMARIA DE SALUD. LA AUTOORGANIZACIÓN EN EL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA COOPERATIVISTA.

Paradigma y campo científico: aplicaciones en SPC

La SPC constituye un nuevo paradigma capaz de superar la llamada “crisis de la salud pública estatal”. A partir de este objetivo estratégico, se propone un sistema de entramado teórico (campo científico activo participativo, Medicina unificada, Teoría general de la salud) y de categorías epistemológicas, como la complejidad del saber, los modelos teóricos (teoría del caos; teoría de sistemas; teoría de los sistemas de energía dinámica y teoría del todo) y de formas lógicas de análisis (geometría fractal y modelos matemáticos no lineares). Este conocimiento científico activo participativo debe contribuir al estudio de los fenómenos de los procesos salud-enfermedad, servicio-atención asistencial, e investigar al ser humano y sus enfermedades (producción y distribución de la enfermedad humana en la sociedad como parte de la reproducción social) construyendo la praxis de la SPC, como dominio de conocimiento del sujeto colectivo, consciente, poseedor de saberes experienciales para impulsar y causar el cambio.

El porqué de otra salud

La salud pública estatal que ha dominado el pensamiento sectorial durante casi un siglo ha fracasado (sus propias instituciones lo evidencian en sus informes). Las Enfermedades No Transmisibles (ENT) como las cardiovasculares, la obesidad, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias se han expandido como una verdadera pandemia que causa millones de muertes y amenaza las economías de los países del primer mundo. Se proyecta que para el 2020, las ENT serán causa del 75% de todas las muertes en el mundo (OMS 2011). Esto implica un enorme costo no solo en vidas y calidad de vida para millones de personas, sino también para sus familias y para la sociedad, en términos de gasto sanitario y pérdidas de productividad.

NOS OCUPA LA SALUD DE TODOS.

El desarrollo científico técnico de las últimas décadas en las ciencias biomédicas, solo ha logrado incrementar las utilidades del mercado de la salud, haciendo rentable la investigación científica biomédica en beneficio de la industria farmacéutica (fabricantes de enfermedades) y de los grandes consorcios de mutuas, de la prestación privada de servicios y seguros de salud.

En la actualidad el discurso oficial habla de dificultades, limitaciones y falta de recursos, lo que autodenominan “crisis de la salud pública”, enmascarando el ajuste y restructuración del modelo hegemónico para la modernización del sistema y de la práctica médica, debido al fracaso de la ciencia positivista, como también el de “las escuelas de salud pública“ promotoras por mucho tiempo del intervencionismo, bio-individualizantes de la salud, como por ejemplo, el movimiento de la epidemiología clínica.

LA SALUD EN EL CONTEXTO DE LA NUEVA SALUD PÚBLICA, COOPERATIVISTA.

Una nueva Salud Pública

Somos protagonistas de rápidas y profundas transformaciones como sociedad humana, experimentamos cambios globales en la vida económica, cultural, social y política. La “Nueva Salud Pública” hace suyos estos cambios asumiendo decisiones y acciones críticas y rupturistas con los estados, los gobiernos que han creado la crisis del sector sanitario, persistiendo en el control de un eje estratégico de la actividad pública. En este contexto, la SPC pretende crear los nuevos espacios autogestionados que rompan la hegemonía dominante sobre lo público.

La nueva salud pública contempla también un diseño de educación, formación y capacitación de conocimientos y habilidades que deberán componer el nuevo perfil profesional de los trabajadores de la salud, en el contexto de incorporar nuevos actores para el ámbito de acción de salud cooperativista. Estos nuevos profesionales deberán ser capaces de cumplir diferentes roles en el proceso de construcción social de la salud.

Ámbito de práctica organizacional en Salud Pública Cooperativista

En el ámbito de la práctica organizacional se da respuesta a diferentes áreas: políticas públicas de gestión sanitaria relacionales e intersectoriales (producción agro-alimentaria), sistemas de información y desarrollo de la epidemiología social, financiamiento basado en economía social, recursos humanos en salud, desarrollo tecnológico y sistemas de infraestructura para servicios integrales de salud.

LA SALUD COOPERATIVA COMO PENSAMIENTO COMPLEJO DEL SUJETO SOCIAL.

La SPC garantiza la prestación universal de los servicios socio-sanitarios, estableciendo estrategias vinculadas a la recuperación, preservación y promoción de la salud. Como campo científico activo participativo garantiza la eficacia de sus principios, produciendo saberes y conocimientos acerca del objeto “salud” y fomentando la interaccionan de múltiples disciplinas en el proceso de investigación, desarrollo y educación para la salud. Como ámbito de prácticas, se establecen las bases estructurales y funcionales en diferentes instancias de la sociedad.

Existen, por lo tanto, las condiciones sociales, económicas, políticas y epistemológicas para presentar la salud pública cooperativista como un nuevo paradigma científico. La nueva salud pública está llamada a consolidarse como campo científico activo participativo y como ámbito de práctica interdisciplinaria abierto a la incorporación de propuestas de innovación social.